Es ilustrativo que el lema de campaña del PSOE sea tan “religioso” y abone la fé del carbonero, esa tan meritoria a ojos de los cristianos que no exige más que la creencia. Después de hablarnos de los bonitos ojos de su lider con aquel “la mirada positiva” (convertida inmediatamente en la mirada depresiva tras el fracaso con ETA o las relaciones exteriores), el partido en el poder llama a sus fieles a renovar su fe.
A los que no somos religiosos nos gustan más “las razones para pensar” y los hechos antes que las etiquetas o los prejuicios. Es con argumentos y no con jaculatorias o excomuniones como se ganan las mentes. Aunque a veces, cuando no tienes propuestas lo mejor es “perseguir al judio” colocándole el sambenito y achacándole la culpa de todo, incluida tu propia incapacidad.
Este gobierno insiste en esa vía que le funciona en cierta medida por el control casi absoluto sobre los medios de comunicación , especialmente la tv, pero que tiene un recorrido corto, porque a los mentirosos se les coge cuando se dan de bruces con la realidad. Por este camino, el PP volverá ganar, como hizo en las municipales del año pasado.
Y los hechos de esa realidad nos ofrecen , de sobra, “motivos para temer” al señor Zapatero y su pandilla:
ETA: Después de mentir a los ciudadanos, no ha renunciado a volver a negociar con ETA. Ha rechazado varias propuestas, incluso de dirigentes de su partido como Ibarra, para que reconozca el error cometido o afirme que no volverá a negociar con ellos. Incluso ANV se ha permitido postularse de nuevo como interlocutor. Todo ello hace sospechar, razonablemente, que se volverá a negociar, mintiendo lo que haga falta.
Crisis económica: Si no admites que tienes un problema, no podrás solucionarlo. Zapatero ha vuelto a negar que exista crisis económica, frente a la opinión de la inmensa mayoría de los expertos y la experiencia de la mayoría de los ciudadanos. Los descensos en la actividad comercial o la producción industral, la inflación, el paro … todo ello conduce a la pérdida de confianza de los ciudadanos, que ya no creen al gobierno ni sus ocurrencias económicas. Cuando todo va bien, es muy fácil gobernar, se tira de chequera y ya está. Pero ¿quién va a gestionar la crisis? ¿Quién nos va sacar de ella? . Desde luego no alguién que ni siquiera reconoce su existencia.
Sin aliados: Cuando la situación empeora es imprescindible tener aliados, socios con los que encarar la tormenta. Pero cuatro años después no solo no hemos mejorado la relación con EEUU, sino que Europa nos ignora y no se nos tiene en cuenta. El desastroso ministro de Exteriores anda pérdido por África y ha conseguido enemistarnos hasta con Nicaragua o los saharauis. España debe recuperar su peso específico en Europa y mejorar relaciones con EEUU, Rusia y China.
Sus aliados: Es llamativo que cuando el peso de las relaciones exterores está directamente relacionado con el tamaño de un país, el PSOE se alie con todos los que buscan la fractura de España en trozos. Es evidente que una España unida, con una sola voz en el exterior, es más fuerte y más escuchada en el concierto internacional. Frente a ello, el gobierno ha mirado para otro lado o alentado las “embajadas” de los separatistas, la división y el debilitamiento de la imagen y la presencia de España en el mundo. De manera inmediata, el desafío Ibarretxe y el previsible del gobierno catalán frente al Tribunal Constitucional.
No hay motivos para creer a los que nos mienten y debilitan. Sí hay motivos para temerlos.